LA HOMEOPATIA EN EL EMBARAZO

LA HOMEOPATIA EN EL EMBARAZO

Habitualmente oímos hablar del embarazo como el estado de gracia, y lo es, o al menos para mí lo ha sido en las dos ocasiones que lo he vivido. Si bien es cierto que ambas ocasiones fueron diferentes, y para muchas mujeres dista mucho de ser dicho estado de gracia, debido a los cambios que van surgiendo en el cuerpo a lo largo del mismo y a muchas dolencias que o bien son propias del embarazo o bien suceden a la par que este.

En este punto, cuando una mujer gestante padece un resfriado que se complica con una tos atroz, o bien sufre (he elegido la palabra a conciencia) las conocidas náuseas, o peor aún, la hiperémesis gravídica, la medicina alopática (convencional) suele ser muy prudente a la hora de mandar medicación y la reserva para casos concretos. Y razón tienen, debido a que la mayoría de los fármacos carecen de estudios en embarazadas y lactantes, y muchos de los que tienen estudios están contraindicados. Podemos encontrar numerosas referencias de fármacos en los siguientes enlaces:

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed

www.nlm.nih.gov/medlineplus/

http://www.birthworks.org/site/primal-health-research/databank-keywords.html

www.wombecology.com/

Los dos últimos corresponden al equipo de trabajo del prestigioso obstetra y cirujano francés Michel Odent, una de cuyas grandes aportaciones al mundo (y tiene muchas) es la elaboración de su hipótesis sobre la salud primal (Primal Health). Entre los muchos estudios que ha recopilado pueden encontrarse numerosas referencias a la influencia del estrés materno en el desarrollo fetal a muchos niveles (incluyendo inmuno-neuro-endocrino, ya que para él no son separables. Considero muy recomendable la lectura de su obra Primal Health para profundizar en este tema y comprender mejor su punto de vista).

Así pues, considero muy importante ofrecer soluciones atóxicas para aliviar estos momentos a las mujeres gestantes, tanto por ellas como por sus bebés. En este punto la homeopatía tiene mucho que ofrecer, ya que al utilizar dosis infinitesismales está totalmente carente de toxicidad y no producirá daños al feto. Sólo considero que debemos hacer una excepción a lo dicho: existen una serie de remedios que habitualmente son utilizados para limpiar el organismo. Bien, estos remedios, si bien no hacen daño al bebé en desarrollo en sí mismos, sí liberan los tóxicos acumulados en el cuerpo de la madre. Por ello considero indadecuado hacer uso de los mismos durante la gestación y la lactancia. Pero son la única excepción.

Será necesario valorar a cada mujer para recomendar el remedio homeopático adecuado a su caso. Pero son muchos los malestares que podemos aliviar: resfriados y todos sus síntomas asociados, hiperémesis gravídica, dispepsias, cambios anímicos, insomnio, astenia, candidiasis, cistitis, dolores de cabeza, problemas de circulación, hemorroides.

En otros casos, como son patologías tan serias en un embarazo como la diabetes gestacional, hipertensión , riesgo de aborto, cardiopatías, colestasis obstétrica, etc, la homeopatía puede ayudar, pero será imprescindible un control médico de la misma para poder dar a la mujer gestante y su hijo las mayores garantías posibles de que todo salga bien.

En cualquier caso, la homeopatía es perfectamente compatible con los tratamientos convencionales.

Pude comprobar en mí misma en  el segundo embarazo las maravillas de lo que aquí expongo, ya que me pasé dos semanas sin poder comer apenas. Entonces decidí que había llegado el momento de dar el siguiente paso y lo di: a los dos días de comenzar el tratamiento homeopático pude volver a comer. Aún tardé otras 3 semanas en poder comer de todo,  pero eso también llegó.

Por supuesto, hay otras formas de conseguirlo. La terapia craneosacral también hace maravillas. Pero esto es tema de otro post.